Sonidos molestos: «Yo no me voy hasta que bajen la música»
Constanza Rodríguez se casó en junio 2015 con Pedro, ambos habían comprado un departamento, con la idea de que fuera su casa por un largo tiempo. Un hermoso departamento ubicado en un condominio de la comuna de Vitacura, era el lugar ideal para comenzar la vida en familia que estaban proyectando. Cuando se mudaron todo iba bien, les gustaba el condominio, se veía tranquilo, muy familiar, hartos abuelitos, hasta que un día comenzaron a escuchar los fines de semana ruido de “carrete”. Constanza y su marido no le dieron mucha importancia, ya que “los primeros meses había ruido de carrete solo los fines de semana y era muy esporádico”, señala.









